
El mundial de 1966 se disputó por primera y última vez en el país que inventó el fútbol, Inglaterra, que lo ganó. Argentina concurrió con un equipo para soñar con el campeonato, con cracks como Perfumo, Albrecht, Marzolini, Ermindo Onega, Artime y Más, entre otros. Sin embargo, en cuartos de final el equipo dirigido por el conservador Juan Carlos Lorenzo chocó contra el local, que lo venció 1-0 en un partido que dejó varias postales para la historia. Cuando el encuentro iba 0-0, el árbitro alemán Rudolf Kreitlein expulsó al capitán argentino Antonio Ubaldo Rattín sin razón aparente. “El Rata” no se retiraba del campo, alegando que no entendía el motivo de la sanción, y pedía un intérprete. Así, el partido quedó congelado durante 10 minutos. Luego, el referí explicaría que el volante central lo había mirado mal e insultado. El capitán argentino se retiró estrujando el banderín del córner con la bandera británica, mientras sonaba el grito de “animals” en todo el estadio. Posteriormente se sentó unos segundos en la alfombra de la reina, lo que para el protocolo inglés resultaba otro exabrupto. De este incidente legendario derivó la creación de las tarjetas amarillas y rojas. Y un capítulo clave en la tirante relación entre ambos equipos nacionales.
Significado oracular
Esta carta nos indica un tiempo terminado, un fin de oportunidades, algo a lo que ya no debemos ni podemos dedicarle más tiempo. Una expulsión. Alguien o algo no nos quiere más allí y debemos escucharlo. Aunque parezca triste o doloroso, también es un alivio no seguir peleando y apartarse de donde no se nos quiere ni se nos reconoce. Es tiempo de salir del lugar conocido, una disputa, un terreno cenagoso que nos drena energía, y aventurarnos a tierras más amigables y apacibles.
Donde reiniciar la conquista de nuevos territorios, de un modo físico y sino con nuestro corazón.
Palabras clave: Pérdida. Expulsión. Confusión. Incertidumbre. Abandono.
Nuevas conquistas. Nuevos territorios.








