
Antes de la consagración de Jorge Bergoglio como el Papa Francisco, en marzo de 2013, las posibilidades de que un argentino llegara a esa distinción eran ínfimas. Pero hubo una especie de milagro y llegó al Vaticano una Eminencia argentina y futbolera.
El Papa Francisco era un típico exponente del gusto porteño por el deporte.
Desde chico disfrutaba de los partidos con sus amigos en un terreno ubicado en la Iglesia Medalla Milagrosa, en su barrio natal de Flores. Su padre, Mario Bergoglio, le contagió la pasión por San Lorenzo de Almagro, un club fundado por un cura en 1908 para rescatar a los niños que vivían en las calles.
Entre las características especiales de su mandato, se destaca la incorporación de ideas futbolísticas en su discurso. “Chicos y chicas, por favor, ¡sean protagonistas! ¡Jueguen para adelante! ¡Pateen adelante! ¡Construyan un mundo mejor! ¡Un mundo de hermanos, un mundo de justicia, de amor, de paz, de fraternidad, de solidaridad! ¡Juéguenla adelante siempre!”, dijo por ejemplo en su visita a Río de Janeiro. En ese momento, la presidenta de Brasil acotó: “El papa es argentino, pero Dios es brasileño”.
En el país del Papa Francisco todos sabemos que “D10S es argentino”.
Significado oracular
Advenimiento de un milagro. Camino de espiritualidad. Esta carta nos indica que los milagros suceden, solo hay que saber creer en ellos. Algo inesperado nos elige para ir al centro mismo de la escena, aunque suceda de forma impensada e inesperada y esto mismo nos coloca a posteriori con una responsabilidad, nos marca una vocación de ayuda a los otros y de protagonismo. La pasión que nos distingue acompaña este camino como en la futbolera El secreto de sus ojos, cuando buscan al asesino y lo encuentran en la cancha porque lo único que no se puede cambiar es la pasión.
Palabras clave: Milagro. Espiritualidad. Pasión. Santidad. Compromiso.
Elección. Responsabilidad.