
Los llamados “temperamentos latinos” incluyen una efusividad mucho más pronunciada que la de culturas anglosajonas y orientales. Abrazarse, tocarse, besarse, son manifestaciones habituales en la vida cotidiana de sus individuos y comunidades. En los códigos futbolísticos argentinos eso es muy evidente tanto dentro como fuera de las canchas: jugadores que se abrazan como si viniese el fin del mundo, hinchas que confraternizan con desconocidos como si fuesen familia. Besar una copa sería inexplicable de no mediar una cultura que a la hora de las emociones elige una expresividad con parámetros propios.
Así como hay tres argentinos indiscutibles entre los diez mejores de la historia, es indiscutible el liderazgo albiceleste en la emotividad de los festejos. No en vano hay una coincidencia llamativa en el mundo a considerar que el mejor clásico del fútbol mundial es un choque entre River Plate y Boca Juniors. Besar una copa, una bandera, o una camiseta, implica el deseo de transfundirles la emocionalidad al palo que caracteriza a la enorme mayoría de los argentinos.
Significado oracular
Esta carta indica una efusividad extrema, un desborde erótico, una atracción particular y un momento apoteótico en una relación o vínculo. Es el summum de la alegría, donde dos personas se funden en uno en señal de amor puro. En el caso del beso a un objeto, el centro será la veneración o el agradecimiento.
En una tirada, si un vínculo es muy intelectual, indica el pasaje a la acción; en una transacción, si dudamos entre adquirir o no un bien u objeto, es momento de realizarlo.
Carta de amor latino, nos propone llevar a cabo todo lo que deseamos honrando nuestro espíritu y nuestra naturaleza.
Palabras clave: Desborde erótico. Efusividad. Pasión. Acción. Latino.
Argentinidad al palo. Emoción.