
Los Juegos Olímpicos son, luego de los Mundiales de fútbol, las competencias deportivas de mayor impacto internacional. Pero la historia del fútbol en esos juegos es curiosa, ya que hasta 1992 no se permitía que compitieran profesionales para “preservar” el espíritu amateur que caracterizaba a la mayoría de las disciplinas olímpicas. Desde entonces, la reglamentación establece que pueden disputar el torneo olímpico de fútbol los profesionales de hasta 23 años con la presencia de tres mayores sin límite de edad. De ese modo quedó instaurado un “mundialito”.
La llama olímpica en fútbol masculino ha bendecido dos veces a los equipos argentinos, que consiguieron medallas de oro en las ediciones de 2004 en Atenas, y 2008 en Pekín. En esos torneos, Argentina estableció un récord de doce partidos consecutivos ganados. La historia del fútbol argentino en los Juegos Olímpicos incluye además dos medallas plateadas, con finales perdidas en Ámsterdam 1928 frente a Uruguay y en Atlanta 1996 ante Nigeria.
Significado oracular
Este naipe nos muestra el fuego de la juventud, la impetuosa llama que nace en la vocación, en el amateurismo, con su deseo de superación constante y el flujo de un futuro campeón.
También nos indica el miedo a quedarse siempre en el mismo lugar y no trascender, y el riesgo de permanecer en un lugar estático.
La carta es muy propicia para espíritus jóvenes que estén dando sus primeros pasos en un emprendimiento o proyecto e indica buenas y grandes perspectivas.
Palabras clave: Fuego. Luminosidad. Juegos. Inicio. Amateurismo. Triunfo.
Medalla. Juventud.