
Un equipo campeón, dice el saber futbolístico, siempre incluye “un arquero que gana partidos”, es decir, que tiene intervenciones que inciden con claridad sobre los resultados.
El rendimiento de Ubaldo “Pato” Fillol en el Mundial 1978 lo elevó a la altura de los mejores arqueros de todos los tiempos. Había debutado en el Mundial Alemania 1974 jugando solo un partido, fue titular en España 1982, y su consagración definitiva se fue hilvanando con una serie de atajadas fundamentales a lo largo del certamen celebrado en Argentina. Entre ellas, en la final contra Holanda, un increíble disparo a quemarropa de Johnny Rep, y una tapada con el pie sobre palo derecho cuando terminaba el primer tiempo, muy parecida -aunque en palo inverso- a la salvada de “Dibu” Martínez en la final con Francia 44 años más tarde.
De aquella final del 25 de junio de 1978 también se recuerda el tiro de Rensenbrink en su palo derecho a los 89 minutos, con el partido empatado 1 a 1: “No tuve tiempo de pensar nada”, contó sobre esa jugada. “Sí recuerdo que enseguida después del tiro pensé: “Somos campeones”.
Ante los delanteros rivales, Fillol parecía un cazador frente a su presa. Ganaba en los mano a mano por su presencia intimidante. Y era prácticamente imbatible cuando se trataba de volar de palo a palo.
Significado oracular
El cazador está al acecho en todos los momentos y situaciones. Es una carta de control y precisión. Estamos en un momento donde no dejamos pasar una, ideal para abordar situaciones importantes que tenemos pendientes o brindar ayuda y asistencia a quien lo necesite.
En la concreción de empresas, proyectos o negocios es ideal para hacerlos crecer, ya que nada parece oponerse. No pueden molestarnos factores externos porque no los dejaremos pasar. Es una carta para atajar lo que venga con observación aguda y destreza ante la adversidad.
Palabras clave: Observación. Atajar. Destreza. Agudeza. Preparación. Presa.
Desenmascaramiento. Sinceridad.