
El temperamento de Lionel Scaloni es un caso de estudio: su contención y distanciamiento lo alejan por completo de los estereotipos de su profesión. El día de la obtención del título del mundo, en el momento de la alegría de todos, el seleccionador parecía haber sufrido un shock: no solo no festejó de modo efusivo, como todo el resto, sino que se sentó en el banco de suplentes como si hubiese recibido un golpe en la mandíbula.
El reconocimiento de Lionel Messi, que después de los primeros minutos de
celebración dentro del campo de juego fue a buscarlo, pareció sacarlo de su
raro mutismo en pleno carnaval de alegrías. Ahí fue que finalmente se quebró y lloró, pero sólo por un ratito. Antes, durante y después del Mundial, sin ser un hombre frío, Scaloni estuvo siempre en las antípodas de aquellos entrenadores que parecen actuar para las cámaras, sabiendo que el histrionismo en el banco es parte del consumo que el público hace del fútbol, televisación mediante. La rareza de Scaloni es que festeja como si no tuviera más remedio que hacerlo, como si su mente quedara perdida en algún lugar del pasado, o ya pensando en el próximo desafío por venir.
Significado oracular
Aparente frialdad, esta carta exhibe una fuerte emoción o reacción que ha llevado su tiempo en madurar. Nos muestra que no hay estándares o explicaciones precisas para el modo en que cada uno reacciona ante las cosas o los hechos. Justamente en esa singularidad está la belleza y la expresión de la propia personalidad.
En una tirada nos muestra la importancia de respetar los propios procesos, ya sean momentos de alegría o tristeza; ser tolerantes y estar conectados con ellos. Como la Papisa del Tarot, a quién le sienta bien la frase “la procesión va por dentro”, y es fiel a sus propios ritmos haciendo un culto de la receptividad.
También puede indicar contención y control sobre las propias emociones.
Palabras clave: Proceso interior. Ritmo propio. Receptividad. Expresión
personal. Emoción. Contención.