
Después, unas horas después, vendría la frase desgranada con voz sombría y como en cámara lenta frente al periodista Adrián Paenza: “me cortaron las piernas”. Pero nada hacía prever el drama que se venía al finalizar el gran partido que Diego Maradona jugó frente a Nigeria el 25 de junio de 1994 en el Mundial de Estados Unidos. Argentina había mostrado agallas para dar vuelta un resultado adverso y ganar 2 a 1. Claudio Caniggia había hecho 2 goles históricos. Camino a cumplir 34 años y después de numerosos problemas, Diego parecía ser el ave fénix, un crack resucitando de sus cenizas.
La enfermera rubia se llamaba Sue Ellen Carpenter. Más adelante se dedicaría a la medicina en la especialidad de fertilización asistida, en una clínica de Atlanta donde vivía junto a su esposo nacido en Argentina. En el Mundial, estaba contratada para acompañar al control a los jugadores sorteados para el antidoping. Esa tarde, Carpenter caminó rumbo a Diego después de un diálogo con el médico Roberto Peidró, quién al enterarse de su esposo argentino, le había recomendado: “Andá a buscar a Maradona, así mañana salís en la tapa de todos los diarios”.
El capitán argentino pagaba sorpresivamente su pasado de enfrentamientos con los poderes del fútbol con un positivo que significó que aquellos segundos en un campo de juego fueran los últimos en el contexto de un Mundial. La desgracia hecha imagen.
Significado oracular
Esta carta simboliza un designio del destino desdichado, fruto de los propios actos, pero oscuro y que influye en los demás. Un infortunio, una calamidad que nos sorprende en una vuelta de la vida inesperada, aunque puede venir de un acto errado. Una fatalidad que ya no sabemos manejar. El toque de gracia que pone fin a un ciclo o a una etapa, desviando el camino de un modo no positivo e irreversible.
Palabras clave: Lamento. Desgracia. Mala jugada. Llanto. Droga. Hechizo. Manipulación. Ruleta. Enfermería.