
En el fútbol, se sabe, que las tribunas griten Huevo, huevo, huevo, es un llamado a la combatividad. El apodo de Marcos Javier Acuña, nacido en la aguerrida ciudad neuquina de Zapala, alude a su entrega en la cancha, a sus ganas de superar los obstáculos, y al hecho constatado de que en los partidos más bravos pone lo que hay que poner.
El “Huevo” Acuña fue rechazado de adolescente por varios clubes grandes, entre ellos River Plate, Boca Juniors y San Lorenzo. Debutó en primera en el ascenso con Ferrocarril Oeste y luego pasó a Racing Club. Todo le costó mucho, incluso llegar a la selección en 2016, convocado por Edgardo Bauza cuando ya jugaba en Europa. Siempre luchando, corriendo, dejando todo en la cancha. Basta repasar la final de 2022 con Francia para darse cuenta del tamaño de sus ganas, y la justeza de su apodo.
Significado oracular
El Huevo nos señala la fuerza infinita: sacar de donde no hay para cumplir los objetivos. Como El Loco del Tarot con un perro que lo exhorta a seguir acercándose a sus genitales, o un ejercicio de desprendimiento del ego. Nos invoca a dar un salto al vacío, aún con dificultad, buscando que los sueños se cumplan. Nos invita a confiar en nuestros instintos, pase lo que pase, y a creer en nuestras metas, por más imposibles que parezcan.
Palabras clave: Fuerza. Acto de fe. Luchar en la adversidad. Persistencia. Resiliencia. Reinvención.