
A mediados de 1997 un plantel argentino Sub-20 repleto de futuras figuras como Riquelme, Aimar, Cambiasso, Samuel, Scaloni, Placente, entre otros, viajó a Malasia para disputar un nuevo Mundial juvenil. Tras golear a Hungría por 3 a 0, ganarle 2 a 1 a Canadá y caer 4-3 contra Australia en un partidazo, los dirigidos por Pekerman pasaron la primera fase para chocar con Inglaterra en octavos. Riquelme y Aimar, futuras estrellas de Boca y River, aparecieron para ganar por 2-1 en el clásico enfrentamiento mundialista. En cuartos ante Brasil, goles de Scaloni y Perezlindo le dieron la victoria por 2 a 0 al combinado argentino, que en semifinales vencería por 1-0 a Irlanda gracias a un tanto de Romeo. En la final con Uruguay, Cambiasso y Quintana le dieron el campeonato a Argentina, que ganó por 2-1 su tercer título en Mundial Sub-20. Era, además, bicampeonato para la categoría y para José Pekerman. Riquelme y Markic, los capitanes, levantaron la copa en el estadio Shah Alam de Selangor.
Significado oracular
Esta carta nos muestra la fuerza y el vigor de la juventud, el ímpetu y la bravía, una alegría indomable a una corta edad y una realización. Es una revelación.
Puede ser que alguien nos sorprenda, con un logro inesperado, o que iniciemos algo desde un supuesto amateurismo y que estemos mejor preparados de lo pensado. La falta de experiencia puede manifestarse primero en ingenuidad, pero luego en fuerza.
Esta carta nos puede transportar también a una época feliz en el pasado donde todo se desarrollaba fluidamente, dejándonos recuerdos muy queridos a nosotros y a los que nos rodeaban.
Puede significar también añoranza por un tiempo perdido, que en nuestro recuerdo fue mejor y melancolía.
Palabras clave: Juventud. Sorpresa. Comunión. Energía. Copa. Revelación.
Oportunidad. Añoranza. Melancolía.