
Luego de un necesario recambio en el plantel, la década del 90 comenzó con sueños renovados para el fútbol argentino, mientras estaba claro que la gran estrella, Diego Maradona, sólo rendiría con cuentagotas en caso de estar disponible.
La selección argentina, plagada de cracks, dirigida por el “Coco” Alfio Basile, se consagró campeona de las Copas América de Chile en 1991 y Ecuador en Ecuador, dejando atrás a fuertes selecciones en ambas ocasiones. Los dos títulos obtenidos potenciaron la sensación de un futuro prometedor camino al Mundial 1994. En ambos planteles campeones se destacaron presencias como las de Ruggeri, nuevo capitán, Simeone y Batistuta. En la Copa América 1991 se destacó la presencia de Caniggia, que se perdió la siguiente por una sanción por doping. En 1993, el juego giraba en torno a Fernando Redondo, un volante central de primer nivel internacional.
Pasarían 28 años hasta que en el Estadio Maracaná Argentina volvería a alzar la Copa América, triunfando 1 a 0 sobre Brasil con gol de Ángel Di María.
Significado oracular
Sueños cumplidos. Época de conquistas y destellos, aunque hay que saber administrarlas y no dar nada por hecho. Esta carta nos indica un tiempo signado por la estela de logros y buenos propósitos, y al mismo tiempo nos alerta sobre creer que eso puede ser eterno. Hay que evitar la egolatría y la soberbia. Y avanzar hacia los objetivos a medida que se van cumpliendo. Como diría “Mostaza” Merlo: “Nosotros vamos paso por paso”. “Partido por partido”.
Palabras clave: Conquista. Éxitos. Destello. Cometa. Excelencia. América.
Renovación.