
Los jugadores no deben consumir bebidas alcohólicas, y mucho menos en público. Tampoco publicitarlas, salvo en los países donde está permitido. Pero en tiempos de ocio, celebración, en vacaciones y en los festejos, este protocolo puede saltar por los aires. Eso empezó a pasar desde el mismo momento en que Argentina comenzó a “caer” en la importancia de la final ganada a Francia en Qatar. Las transmisiones de los jugadores por streaming mostraron que en el vestuario no faltaba el champagne. El cuerpo técnico y los dirigentes consideraron prudente permitir que en el retorno al país no hubiese normas a respetar respecto al consumo de alcohol en público. El festejo más grande de la historia argentina estuvo regado de vino, cerveza, champagne y fernet, en todas las combinaciones y envases posibles. Las reglas tienen sus excepciones, sobre todo cuando hay quienes se han ganado el derecho a olvidarse por un momento del peso de las responsabilidades.
Significado oracular
El Dios Baco gana la delantera. No podía faltar en este mazo. Dice Alejandra Pizarnik que las verdaderas fiestas son en el cuerpo y en el alma. La final de Qatar lo demostró. Esta imagen es la de la celebración. En una tirada invita a olvidar por una vez las responsabilidades y entregarnos a nuestros bajos instintos dejándonos dominar por la alegría. El burbujeo nos conduce a un festejo merecido, la interrupción momentánea de la consciencia para disfrutar lo dionisíaco después de tanta tensión.
Palabras clave: Brindis. Festejo. Celebración. Vino. Alegría. Glamour. Bacanal. Rito.