
La idea nació en Rosario en 1998 y generó un símbolo que luego se independizó, el anagrama D10S. Más allá de cualquier parodia, los seguidores de la Iglesia Maradoniana creyeron necesario mantener y extender el culto por los tiempos de los tiempos. Esta religión tiene una biblia llamada “Yo soy el Diego de la gente”, y sus fieles rezan el “Diego nuestro”. Para los devotos, o aspirantes, existen 10 mandamientos:
No ser cabeza de termo y que no se te escape la tortuga (no vivir alejado de
la realidad y no ser un inútil).
La pelota no se mancha, como dijo D10S en su homenaje.
Amar al fútbol sobre todas las cosas.
Declarar tu amor incondicional por Diego y el buen fútbol.
Defender la camiseta de la Argentina, respetando a la gente.
Difundir los milagros de Diego en todo el universo.
Honrar los templos donde predicó y sus mantos sagrados.
No proclamar a Diego en nombre de un único club.
Predicar los principios de la iglesia maradoniana.
Llevar Diego como segundo nombre y ponérselo a tu hijo.
Significado oracular
En Argentina, tierra de tangueros y compadritos, y de un tango como Cambalache que nos habla de la convivencia de la Biblia y el Calefón, tenía que existir un culto a 10 mandamientos propios, de carácter popular. Esta carta nos habla de una admiración que marca una buena influencia en nuestras vidas y es bien recibida, y nos muestra la importancia de creer en nuestro propio dogma.
Nos dice que nos irá mejor transitando nuestro propio camino, y es allí donde encontraremos pares con los que formar tribu.
Palabras clave: Creencia. Manifiesto. Ley personal. Ídolo. Sistema de valores. Admiración. Autenticidad. Tribu. Congregación.