
Si las emociones futbolísticas definitivas para el público argentino tuvieran un ranking, el festejo del penal consagratorio en la final con Francia de Gonzalo Montiel ocuparía un lugar de privilegio. Suplente en ese partido, el lateral había terminado los 120 minutos visiblemente triste por haber sido nvoluntario autor –la pelota le dió en la mano—del penal con que el subcampeón empató 3 a 3.
En el momento previo al inicio de la serie de 10 disparos desde los 12 pasos, la televisación tomó con claridad cómo mientras Montiel meneaba la cabeza, el entrenador le pedía que convirtiese en gol su penal, como había pasado hasta ahí siempre que le había tocado la responsabilidad. El festejo, como en cámara lenta, unos segundos después de su acierto, se ha grabado en las retinas de las multitudes como una coreografía diseñada por un artista plástico. Un jugador iluminado para siempre, apartando con un disparo medido todas las sombras de la zozobra.
Significado oracular
La luz nos muestra el momento en el que toda una vida, una preparación, tiene su merecido premio y coronación, aún enfrentando circunstancias aparentemente adversas, contra viento y marea…
Es la acción que nos catapulta y eleva a la gloria y a nuestro más profundo deseo. Triunfo alcanzado, grito de gol multiplicado por mil, orgasmo infinito. Esta carta es una danza y oda a los deseos cumplidos y la manifestación de la magia, cuando la destreza y la suerte están de nuestro lado. Nos indica el éxito y logro de lo que venimos persiguiendo, y que todo ya está en su lugar, preparado para el logro.
Palabras clave: Iluminación. Gloria. Triunfo. Acción justa. Logro. Fama. Éxito. Revancha. Celebración.