
Faltaban meses para que los 90 le dieran paso a un nuevo siglo. La Argentina de Carlos Menem se había convertido en la Argentina de Fernando de la Rúa, y la música tropical tenía un nuevo superhéroe: “El Potro” Rodrigo Alejandro Bueno, un cuartetero cordobés apto para todo público. En tiempos de alta exposición, el intérprete le pidió a su cuñado músico Alejandro Romero que imaginara una canción para sumarla a su repertorio. “Me angustié porque era un momento en que las oportunidades no abundaban. En un momento, como en una especie de rezo, dije: ‘Por favor, Dios, dame una mano…”. Luego Alejandro escribió como si alguien le dictara: “En una villa nació, fue deseo de Dios / Crecer y sobrevivir a la humilde expresión / Enfrentar la adversidad…”. Unos minutos después: “En un potrero forjó una zurda inmortal”, y ya entonces emergió con claridad que estaba gestando un tema a la altura de la leyenda de Diego Armando Maradona.
Rodrigo viajó a Cuba, donde Diego estaba en plena batalla internado intentando librarse de sus adicciones, y se la cantó con las cámaras de televisión registrándolo. El resto fue obra del tiempo.
Olé olé olé, Diegó, Diegó, ole, olé, ole, Diegó, Diegó.
Significado oracular
Esta carta nos indica el lento camino en la construcción de un héroe o creencia.
Los pequeños gestos que abonan a la creación de un egregor o mito colectivo.
En una tirada, nos muestra los pequeños gestos que cada uno hace para engrandecer una idea o un concepto, importantes en nuestra vida. Nos muestra que en los detalles está la diferencia, y cada acto que hagamos en lo que verdaderamente creemos estará alineado con una fuerza cósmica universal.
Palabras clave: Canción. Mito. Alegría. Ofrenda. Importancia en los detalles. Sobreponerse a las adversidades. Fuerza