
El comandante Neil Armstrong no planificó su acting cuando se convirtió en junio de 1969, al comando de la Misión Apolo 11, en el primer ser humano que pisó la luna, después de una larga carrera espacial entre Estados Unidos y la URSS.
Quizás pensó, o le pensaron, la frase que pronunció: “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”. Lionel Messi creció conociendo las imágenes icónicas de Daniel Pasarella y Diego Maradona levantando la Copa del Mundo de la FIFA, no hay dudas. Son postales iconográficas eternas del fútbol argentino. Si se imaginó alguna vez en la misma situación, seguramente no llegó a suponer la trascendencia que tendría su improvisada coreografía personal cuando le tocó estar en el mismo lugar.
El remate, ese retrato de la felicidad colectiva, se convirtió en el momento cumbre de la carrera de un monstruo del fútbol que lo tenía todo, menos una cosa. Ahora, para la historia del fútbol, Lionel Messi alcanzó y tiene todo, todo, todo lo que se puede pedir.
Significado oracular
Llegar a la cima, en un plano o monte análogo o en la vida. Lo más alto a lo que un ser humano puede aspirar, y lograrlo. Esta carta indica cuando se alinean las esferas celestes, el cosmos y los planetas para dar lugar a lo siempre soñado.
Número sagrado y de potencia creativa, de concreción y creación. Las tres estrellas nos tiñeron el alma y nos hicieron subir un escalón más en nuestra vida espiritual, a partir de nuestra posibilidad de CREER.
Palabras clave: Danza cósmica. Deseo. Concreción. Poder universal. Trinidad. Estrella que nos guía. Star rock. Fulgor.