
En los días de la pandemia del coronavirus, antes de un partido frente a Bolivia por las eliminatorias del Mundial 2022, pero después del título en la Copa América 2021, un móvil de un canal de televisión mostró un grupo de amigos cantando una canción en las afueras del Monumental. Entre ellos estaba el autor de la letra, que había cambiado el sentido de un tema del grupo La Mosca.
Fernando Romero tenía entonces 30 años y era docente en un colegio de Haedo. Había concretado una variación sobre un hit de la hinchada de Racing Club, que decía “Muchachos, traigan vino juega la Acadé”, después que un periodista twitteara pidiendo nuevos temas de aliento. No podía ni imaginar que se convertiría en el autor de un himno:
“En Argentina nací / tierra de Diego y Lionel / de los pibes de Malvinas / que jamás olvidaré / no te lo puedo explicar / porque no vas a entender / las finales que perdimos / cuántos años la lloré. / Pero eso se terminó / porque en el Maracaná / la final con los brazucas / la volvió a ganar papá. / Muchachos / ahora nos volvimo’ a ilusionar / Quiero ganar la tercera / quiero ser campeón mundial”.
Su versión es hoy una de esas que sabemos todos. Entre otras cosas, porque la tercera se ganó. Y ahora, muchachos, vamos por la cuarta.
Significado oracular
Esta carta tiene la indiscutida sangre del campeón. Nos indica la importancia del entrenamiento en lo que deseamos y la práctica dura. Nos convoca a no darnos por vencidos y a aprender que los errores realmente nos hacen más fuertes.
Indica también una vinculación: ser una pieza clave en un momento o lugar, estar donde se tiene que estar.
Palabras clave: Entrenamiento. Persistencia. Creencia en uno mismo. Capacidad. Resiliencia. Oportunidad.