
Entre otros muchos aportes a la cultura fútbol era universal, el público argentino incluyó la tradición de “tirar papelitos” acompañando la salida a la cancha de los equipos. En este caso, se conoce su fecha de nacimiento.
La primera lluvia de papelitos en una cancha aconteció el 19 de agosto de 1961, en un partido Banfield vs. Quilmes, en el estadio Florencio Solá, por la 19° fecha del torneo de Primera B de la AFA. Fue la hinchada de Quilmes la que arrojó dos millones de etiquetas de una marca de cerveza famosa para aportarle un elemento visual al ingreso del equipo. De allí en adelante, con papelitos cortados y repartidos en las tribunas, ese festejo se generalizó.
Antes del Mundial 1978, bajo la idea que los papelitos entorpecían el juego porque quedaban dentro de la cancha, el famoso relator José María Muñoz ideó una campaña contra ese modo de participación popular. Su discurso, alineado al orden derecho y humano que pregonaba la dictadura militar, sostenía que ese ritual “afectaba la imagen argentina” ante el mundo porque transmitía desorganización. Desde su tira diaria en el diario Clarín, el humorista Caloi lideró una contraofensiva con su personaje Clemente bregando por la continuidad del rito. “Tiren papelitos, muchachos” arengaba Clemente desde la contratapa. Así fue, por suerte.
Significado oracular
Los Papelitos señala los muchos elementos que pueden sumarse a la dimensión de un festejo.
Hay apoyo, amigos, amores, familiares, compañeros. ¿Qué más? Hay hinchada.
Hay un otro que acompaña y celebra, y que está junto a nosotros compartiendo nuestros logros.
Hay que saber verlo y conviene apoyarse en él, y no lamentar su ausencia al finalizar el partido. Su presencia puede ser caótica o multicolor, pero es siempre genuina y demostrativa de honestidad.
Palabras clave: Ritual. Decorado. Fiesta. Ornamento. Celebración. Participación. Caos. Hinchada.