
La historia narra que cuando le ofrecieron sorpresivamente la conducción de la selección nacional, ya que no tenía antecedentes de ningún tipo al frente de un equipo, antes de dar el sí Lionel Scaloni puso como condición que también fuese contratado Pablo Aimar. No era para nadie un secreto que, además de un gran analista del fútbol, el ex jugador de River Plate era el máximo ídolo de Leo Messi.
Fue Aimar el que recomendó a Roberto Ayala, con el que compartió los ciclos de Marcelo Bielsa y José Pekerman. Scaloni agregó a otro crack de esa generación, Walter Samuel. Los dos se quedaron a vivir en Europa tras sus retiros y por ende estaban más cercanos a la mayoría de los convocados. Entre los cuatro armaron un sólido equipo de trabajo.
El interlocutor del técnico durante los partidos es Aimar, que tiene un ojo estratégico superior. Planilla en mano, quien indica a cada jugador que va a ingresar lo que se espera de él es Samuel. Aimar y Samuel conducen en las prácticas las “jugadas preparadas”. Ayala es el canciller en la siempre compleja relación con el entorno.
Para que este grupo se pudiera consolidar fue fundamental el aporte y consejo de César Luis Menotti, quien en sus últimos años de vida fue consultor en el tema selecciones en la AFA.
Nunca es magia, siempre es trabajo.
Significado oracular
Esta carta nos habla de las oportunidades que aparecen y la importancia del trabajo sostenido y en equipo para aprovecharlas. Escuchar, observar, reflexionar, analizar. Ante una posibilidad de crecer y prosperar nos recuerda que siempre es necesario hacerlo concienzudamente y con otros. Una nueva labor en el horizonte y la posibilidad del éxito si sabemos coordinar nuestras virtudes con el talento de otros.
Como se ve en series como Gambito de dama, la inteligencia grupal supera a la individual. Siempre es mejor pensar en conjunto. La imagen muestra además el cuidado individual pero dentro de un grupo.
Palabras clave: Meta. Trabajo. Estudio. Preparación. Superación. Solidez.
Equipo.