
En las grandes concentraciones de la cultura nacional y popular argentina, el choripán resulta un ingrediente clave, incluso un símbolo. El chef neoyorquino Anthony Bourdain, que durante años viajó por el mundo para varias series famosos de televisión, eligió comer uno en un “carrito” de la Costanera Sur para uno de sus programas sobre la Argentina. El olor de los chorizos asándose y el humo elevándose desde las parillas resultan parte insoslayable del paisaje que caracteriza a las manifestaciones, las marchas, los festejos, los actos históricos, las protestas sociales y los partidos del fútbol argentino, cualquiera sea su envergadura. Hay pocas cosas más argentinas que el placer que generan estos sándwiches generosos y accesibles, con sus agregados de ocasión, que van desde el chimichurri y la salsa criolla, hasta el tomate, la lechuga, la mayonesa y el queso. El choripán va acompañado, en general, de un afán celebratorio: no es sólo un alimento potente, sino un sinónimo de un espíritu colectivo.
Significado oracular
Momento de concreción, de una culminación simple. Un instante donde todo lo que buscamos finalmente logra alinearse en todos los frentes. Símbolo de un alimento icónico que a la vez nos representa, delante de su parrilla todo parece ordenarse. Puede ser temporal, o para siempre, pero su presencia nos devuelve la fe en el mundo. Un choripán con un tinto, amigos y compañeros, día de campo, de festejo, de marcha o rutero. Vereda de obra el mediodía del viernes o domingo en familia. El mundo ha girado pero vuelve a ordenarse.
Palabras clave: Gracia. Concreción. Popularidad. Simpleza. Amistad.
Ordenamiento. Disfrute.