
En uno de sus pocos tangos, la talentosa autora y compositora María Elena Walsh escribió: “Te acordás hermano, qué tiempos aquellos, cuando el que te dije salía al balcón…”. El que te dije era una forma de aludir al expresidente Juan Domingo Perón cuando su movimiento político estaba proscripto. Fue el primer gobierno peronista el que institucionalizó el uso de un balcón de la Casa Rosada para presidir ciertos momentos históricos. Pero su uso estuvo siempre reservado a los elegidos. Los campeones del mundo en 1986 tuvieron ese privilegio al regresar de México, rodeados de una enorme manifestación popular de cariño, respeto y agradecimiento. El presidente Raúl Alfonsín los recibió, pero en un gesto que lo honra declinó salir al balcón con ellos. El balcón fue para la Copa del Mundo y los jugadores, objeto y sujetos del festejo.
Cuatro años antes, durante la Guerra por Malvinas, el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri había supuesto que usarlo era un pasaporte al paraíso de la memoria colectiva. Lejos de eso, su apellido es sinónimo de un momento bochornoso de la compleja historia argentina.
Los jugadores, por suerte, ayudaron a exorcizarlo.
Significado oracular
Esta carta nos sugiere la importancia de un lugar que nos cobije y valore a la hora de hacer un parate. Es una plataforma de contención, donde podemos ser nosotros mismos con nuestros mejores dones y virtudes.
Es asomarse al encuentro con un otro, sabiendo que estamos protegidos, ya sea porque sabemos muy bien dónde estamos parados, o porque se nos valora y aprecia con todos nuestros logros y atributos. Fama y fortuna.
Palabras clave: Estructura. Conexión interestelar. Poder. Fama. Fortuna. Hechizo. Admiración. Celebración.