
En la construcción plural del mito de Diego Armando Maradona hay una sucesión de imágenes claves de su pasado remoto, de historias repetidas entre futboleros y allegados, cuando el futuro le quedaba lejos y el hambre y las privaciones bien cerca.
Un conductor de televisión escuchó en 1970 que había un pibe qué, haciendo jueguito en los entretiempos de los partidos de local de Argentinos Juniors, cosechaba ovaciones. Envió las cámaras a un potrero, desde entonces santificado. El chico de 9 años hizo jueguito con su zurda privilegiada en ese potrero de tierra, rodeado de humildes viviendas, en Villa Fiorito. Cuando le pusieron el micrófono, respondió: “Mis sueños son todos. Mi primer sueño es jugar en el Mundial. El segundo es ser campeón de octava”. Hábiles editores de videos, cortaron luego la frase original para que quedara como la recordamos:
“Mi sueño es jugar el Mundial y ser campeón”. En la construcción del mito,
estaba dado el primer paso.
Significado oracular
El niño nos invita a creer muy fuerte en el sueño que todos llevamos dentro. Es la fuerza del talento, la pasión y la entrega puesta al servicio de un objetivo. La construcción de un mito, un relato fundacional, el despuntar. Una historia que nos sobrepasa a nosotros mismos y será para siempre parte de nuestra imagen, lo que le entreguemos al mundo y cómo la gente nos recordará.
Evoca también el poder de la manifestación, de los sueños lúcidos, del chamanismo. Nos propone serenidad y confianza, confiar en los propios dones.
Es un naipe de fe y positividad.
Palabras clave: Fe. Manifestación. Sueños lúcidos. Confianza. Serenidad. Talento. Deseos. Paciencia.